
Y llegamos, por fin, a una de las marcas que seguramente más deseabais ver analizadas. Una de las mejor valoradas entre los profesionales y aficionados al dibujo, y sin lugar a dudas una de las de más éxito en el mundo del arte. No es algo casual. Nada más coger el lápiz y escuchar ese sonido de roce tan característico al contacto con el papel (que solo marcas como Alpino logran conseguir) uno se da cuenta de que realmente son lápices de calidad. Aún así he de reconocer que los Faber-Castell no tienen la intensidad de los Alpino en cuanto a color, son algo más difusos en sus tonalidades, pero están a la altura de los Alpino. También es verdad que son más caros, pero, obviamente, la calidad se paga. Creo que son los únicos lápices, junto a los Alpino, que merece la pena adquirir para ser los colores protagonistas en tus dibujos, dejando los colores de las otras marcas (Bic, Maped, Staedtler...) para zonas accesorias, secundarias o que no requieran una gran intensidad. Para el resto (sombreados, rellenos, remarcados, etc.) los únicos lápices que están a la altura son los de Alpino y Faber-Castell.
En cuanto a los colores que ofrecen, no están mal, pero se echan de menos unas tonalidades más específicas. Por ejemplo, el color naranja-claro que se usa para la piel es, curiosamente, demasiado difuso en Faber-Castell, mientras que en Alpino es un color con más cuerpo, más carácter (y más utilizable, por cierto).