
Seguramente todos tengamos a Carioca en nuestros recuerdos de los años más infantiles no por sus lápices de colores, sino por sus rotuladores. Pero por supuesto el fabricante italiano -que, como tantos otros, ya no fabrica en Italia- tiene también sus propios lápices de colores. Bajo el slogan a toda caja "Brilliant Colors", utilizado también por otras marcas como Bic, y en una caja con una ventana en la parte inferior en forma de sonrisa, Carioca asegura que son unos colores no solo brillantes, sino resistentes. La verdad es que sí, y no. Sí que son resistentes, su mina es realmente dura (no tan dura como la de Bic, pero sí son duros), pero brillantes no tanto. Como en tantos otros fabricantes de este estilo, la pigmentación de sus lápices deja bastante que desear.
Incidiendo sobre ésto, sobre su pigmentación, son unos lápices que podríamos catalogar en un término medio entre Alpino y Maped. No son tan blandos como los Alpino, pero tampoco tan durísimos como la piedra que son los Maped o los Bruynzeel. Por supuesto, no llegan a tener la calidad de los Pelikan, y eso queda demostrado nada mas ver el precio, ya que los Pelikan son -ligeramente, eso sí- más caros. Se podría decir que más o menos son similares a los Staedtler, pero sin tener la calidad que los germanos desprenden por los cuatro costados.