Comparativa: lápices para colores de piel


Tras unos días de ausencia por diversos trabajos, vuelvo a la carga para traeros una nueva comparativa con colores, en este caso dedicada a los colores de piel. El color piel es bastante socorrido, y muy pocos lápices (poquísimos) saben tratarlo adecuadamente. La mayoría de los fabricantes poseen pigmentos piel que dejan bastante que desear.

En la comparativa he incluido un buen puñado de marcas genéricas -y no tan genéricas-, que son no solo las más asequibles, sino las más fáciles de encontrar, para que podáis decidir por vosotros mismos qué marca elegir y cual es mejor si necesitáis un buen lápiz para colorear la piel -piel blanca, se supone-.



La mayoría, a pesar de lo que veis en la imagen, engañan. Todas ellas tienen un pigmento muy claro, y las que no lo tienen conseguir ese color que veis en la foto cuesta mucho, hay que presionar el papel, casi llegar a rallarlo para conseguir ese color. Alpino quizá sea, de entre las marcas generalistas y económicas, la que tiene un color de piel bastante utilizable, en las demás es un color casi de adorno. Llama la atención que marcas como Derwent, cuyos lápices son muy buenos -y caros- y que en algún otro color que he probado tienen muy buena textura, su color "oficial" de piel, el 16, sea un simple blanco_cremoso_oscurecido, con muy poco pigmento, un desastre de color más propio de marcas "de los chinos" que de una marca de renombre como lo es Derwent.

De Pelikan otro tanto de lo mismo: un color muy claro, muy tenue y apagado, sin nada de vida con el que ni siquiera puedes hacer sombras de piel. Es algo llamativo porque Pelikan suele tener -y de hecho tiene, ya lo he dicho en este blog- lápices de colores muy buenos, así que no entiendo cómo le han metido ese color tan malo para el lápiz de piel.

El color de piel de Stabilo es bueno, como también sus lápices, pero deja bastante que desear también por su excesiva dureza y su poca y escasísima pigmentación. Las demás marcas mejor ni las nombro, porque sus colores de piel son inutilizables, casi ni se notaría si no los incluyeran en sus packs de lápices.

Por lo tanto todas son un desastre, todas... menos Faber-Castell. El mejor color de piel sin duda, la mejor pigmentación, un tono riquísimo que parece oscuro pero que luego realmente no sale tan oscuro. Incluso -algo impensable e imposible con el resto de marcas- puedes utilizarlo para hacer sombras de piel con dos tonos. Faber-Castell es cara -o relativamente cara, porque hay marcas de lápices mucho más caras-, pero sus pigmentaciones y tonalidades suelen ser fantásticas, y en este caso, por fortuna, no es la excepción. De modo que si queréis el mejor lápiz de piel que exista, no probéis los demás porque no merecen la pena y os decepcionarán. Quedaos con Faber-Castell, os encantará.