
Uno de los dibujos que estoy realizando para mi último compendio de "inspirational logos" es la excusa perfecta para hablaros y explicaros un poco en qué consiste la técnica del coloreado con fineliners. Lo voy autilizar de base y ejemplo para ir poniendo las variaciones (o algunas de ellas) con las que lograr algo de colorido aún con las limitaciones de este tipo de herramientas.
Pero en primer lugar aclaremos qué es un fineliner. Un fineliner es, como su nombre indica, un trazador de líneas fino. Aunque no hay una regla común para definir qué se entiende por línea fina, se podría decir que un trazo menor de 1 mm (o a partir de menos de 0,6 mm, por los que podemos encontrar en el mercado) es un fineliner. Normalmente los fineliner suelen ser de 0,6, 0,5, 0,4 o incluso 0,3. Si la punta es capaz de realizar trazos más pequeños hablaríamos entonces más bien de superfine-liners (los "superfines").